El primer proyecto del Observatorio Vera C. Rubin arranca oficialmente sus operaciones.

Por: Luisa G. Jaime
30 de Junio del 2026

  • Tras la validación científica de sus operaciones, se da luz verde al mayor censo de imágenes astronómicas.
  • LSST-MX es parte de este esfuerzo internacional.

Hoy se anunció oficialmente el inicio de operaciones del proyecto “Investigación del Espacio-Tiempo como Legado para la Posteridad” (Legacy Survey of Space and Time, LSST), el ambicioso programa científico que llevará a cabo el Observatorio Vera C. Rubin, ubicado en Cerro Pachón, Chile. Financiado por la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) y el Departamento de Energía (DOE) de Estados Unidos, este proyecto reúne a cerca de 2,000 personas investigadoras, ingenieras, estudiantes y especialistas de distintas partes del mundo con un objetivo común: construir el registro más completo y detallado del universo dinámico.

La participación de México en esta iniciativa internacional es posible gracias a un acuerdo impulsado por la Universidad de Guanajuato y la Universidad Nacional Autónoma de México. Además de estas instituciones, forman parte de la colaboración LSST-MX investigadoras, investigadores y estudiantes de la Secihti, el CINVESTAV, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, el Centro Mesoamericano para la Física Teórica y la Universidad Autónoma de Zacatecas.

Durante los siguientes diez años, el Observatorio Vera C. Rubin registrará el cielo nocturno del hemisferio sur una y otra vez cada tres o cuatro cuatro noches. Al combinar millones de imágenes, se construirá una película del universo en ultra alta definición que mostrará cómo cambia el cielo a lo largo del tiempo. En palabras de Brian Stone, director de la NSF, será “la más grandiosa película cósmica jamás realizada”.

El inicio oficial de LSST ocurre tras una extensa etapa de optimización y validación científica. De acuerdo con Zeljko Ivezić, director científico de LSST, durante este periodo se evaluó cuidadosamente el desempeño del telescopio y de los sistemas de procesamiento de datos, verificando la calidad de las imágenes, la velocidad de observación, la confiabilidad de la infraestructura y la precisión de las calibraciones necesarias para garantizar el éxito de la investigación. 

Bob Blum, director del Observatorio Vera C. Rubin, pone el acento en la democratización científica: “El Observatorio Rubin es para todos, la investigación LSST cambiará cómo hacemos astronomía y astrofísica, permitirá a investigadoras e investigadores de todo el mundo participar en ciencia de frontera”.

Con Rubin en plena operación será posible estudiar algunos de los mayores enigmas del universo. El enorme catálogo de galaxias que generará permitirá reconstruir la historia de la evolución cósmica y estudiar la naturaleza de la energía oscura, responsable de aproximadamente el 70% del contenido del universo. Asimismo, el mapa tridimensional de la distribución de las galaxias ofrecerá nuevas pistas sobre la materia oscura, que constituye cerca del 25% del cosmos.

La comunidad científica espera además descubrir fenómenos completamente nuevos. Al observar cada región del cielo alrededor de 800 veces durante la próxima década, Rubin permitirá registrar eventos transitorios y procesos cósmicos extremadamente raros que hasta ahora habían pasado desapercibidos.

Rubin no sólo revolucionará el estudio del universo lejano; también transformará nuestro conocimiento del Sistema Solar, incluyendo millones de asteroides y cometas. Durante la etapa de optimización ya fueron descubiertos más de 11,000 asteroides previamente desconocidos, entre ellos 33 objetos cercanos a la Tierra y alrededor de 380 cuerpos situados más allá de la órbita de Neptuno.

México participa en esta colaboración internacional mediante LSST-MX, una red nacional integrada por cerca de 60 investigadoras, investigadores y estudiantes de once estados de la República. Rosa Amelia González, investigadora del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica de la UNAM, coordina actualmente los proyectos de contribución en especie que fortalecen la participación mexicana tanto en investigación científica como en el desarrollo de infraestructura tecnológica. Por su parte, Luis Ureña del Departamento de Física de la Universidad de Guanajuato y Octavio Valenzuela del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México lideran el grupo mexicano como voceros de esta red interinstitucional.

El observatorio producirá un volumen de información sin precedentes. A lo largo de diez años generará 500 mil terabytes de información, una cantidad de datos 11 mil veces mayor que la que alimentó a gpt4, mucho más que todos los libros que se han escrito en toda la historia de la humanidad. Por ello, la colaboración LSST-MX desarrolla herramientas de inteligencia artificial capaces de identificar, caracterizar y clasificar automáticamente millones de objetos astronómicos, además de contribuir con infraestructura computacional para el almacenamiento, análisis y distribución de datos masivos.

La participación de LSST-MX refleja el compromiso de la comunidad científica nacional con los grandes proyectos internacionales de investigación. A través de sus contribuciones científicas, tecnológicas y de formación de recursos humanos, México forma parte de una de las iniciativas astronómicas más ambiciosas del siglo XXI.