Para desentrañar los secretos del cosmos, la ciencia moderna requiere no solo de grandes telescopios capaces de observar regiones remotas y profundas del universo, sino también de potentes sistemas de cómputo que puedan procesar, almacenar y analizar la enorme cantidad de datos que estos instrumentos generan. A medida que las observaciones astronómicas se vuelven más detalladas y cubren mayores áreas del cielo, se vuelve indispensable contar con tecnologías informáticas avanzadas que permitan identificar patrones, modelar estructuras cósmicas y simular fenómenos complejos
Este proyecto se a disposición una infraestructura de alto rendimiento que manejará más de 2 petabytes de datos —equivalente a millones de fotos en alta resolución— y procesará información usando 264 núcleos de cómputo y 20 millones de horas de CPU, junto con unidades de procesamiento gráfico (GPU) diseñadas para tareas intensivas como el análisis de imágenes astronómicas. Los integrantes de este proyecto son Julio Clemente, Luciano Diaz, Mauricio Morgado, JA De Diego, Juan Carlos Cuevas y Octavio Valenzuela.


